El enfoque de tu estrategia debe centrarse en las llamadas 4 Rs del retail marketing:

  1. Relacionamiento, que se refiere a la atención que se brinde a los clientes para generar confianza y lealtad.
  2. Relevancia, que es ofrecer a los clientes una experiencia de compra en la que vean a los productos como soluciones a sus necesidades y problemas específicos.
  3. Recompensa, que busca crear fidelidad mediante programas que premien sus compras frecuentes, como descuentos y promociones.
  4. Reducción de gastos, que se centra en que los clientes puedan realizar su compra con el mínimo esfuerzo tanto en la selección como en el trámite de pago y el servicio de entrega.

CapturaCon el uso de la tecnología, se ha facilitado la obtención de información sobre los clientes para personalizar lo más posible los mensajes que se le quieren transmitir y la experiencia que se les desea brindar en el punto de ventas o en una tienda virtual.

Ejemplos de estrategias exitosas

Cinco estrategias de retail marketing que combinan los esfuerzos tradicionales con los nuevos canales para interactuar con los clientes son:

  1. Integración de la experiencia de compra del cliente en tienda física con el sitio web de la tienda para que puedan concluir su compra online.
  2. Campañas en las que se invite a los visitantes en tienda a compartir en línea sus experiencias, a fin de que esos contenidos sirvan para generar tráfico orgánico.
  3. Recolección de datos de los clientes a través de todos los canales de contacto para usarlos en la personalización de futuras interacciones.
  4. Uso de las funciones de localización de los dispositivos móviles de los clientes para ofrecerles opciones de las tiendas físicas más cercanas para el caso de que prefieran concluir su compra una vez que hayan visto en persona el producto.
  5. Aprovechamiento del email marketing para hacer llegar a los clientes ofertas o promociones imprimibles que puedan utilizar en la tienda física para aumentar las visitas y las ventas.

El cliente tiene una mejor experiencia de compra cuando lo dejas tomar sus propias decisiones sin que se sienta presionado, pero también cuando se deja llevar por las emociones que le despierta una atención personalizada.