Desde que la contingencia sanitaria provocada por el coronavirus (COVID-19) obligó a las autoridades a restringir el contacto físico, a las empresas solo nos dejó una elección desde el punto de vista del marketing y la gestión: la pronta adaptación.

Tanto en el ámbito empresarial como en el personal, debemos estar ocupados y no preocupados, tomar conciencia de la crisis, aprender a gestionar el miedo y no caer en la parálisis ni en el excesivo lamento, que no conducen a nada. Hay que agudizar el sentido de la observación, la conciencia plena y el ingenio creativo.

Las oportunidades de negocio en este nuevo ambiente y sobre todo en el ecosistema digital son infinitas, y es que sólo por el hecho de tener nuevos usuarios aprendiendo a utilizar herramientas online y empresas que se ven obligadas a buscar alternativas a la publicidad tradicional. En este sentido, la apuesta por los ecommerce es una herramienta poderosa que ayudará a las empresas a minimizar las consecuencias del COVID19, teniendo en cuenta las diferentes opciones:

La venta a través de un canal propio, que permite presentar los productos en el propio contexto de la marca y dar a conocer al usuario toda la gama de productos o servicios evitando intermediarios.

La venta mediante un marketplace, que supone un plus de visibilidad y posicionamiento para el negocio, ya que cuentan con una estrategia SEO optimizada y un público mucho más amplio.

Implementar un modelo mixto entre el canal propio y el marketplace para optimizar ventas y alcanzar un mayor público. También es importante crear una página web óptima con un diseño que asegure una buena experiencia digital al usuario independientemente del dispositivo desde el que se conecte.

Según Alibaba, el número de pedidos de comestibles realizados por usuarios entre 50 y 60 años ha sido cuatro veces mayor durante esta época de crisis y confinamiento.

Vender en tiempos de pandemia (COVID-19) significa adaptarse a las preocupaciones de los clientes, al confinamiento y las limitaciones de movilidad, cambios de paradigmas y sobre todo a nuevos hábitos de consumo. Teniendo la capacidad de girar 360 grados y flexibilizar los procesos en los canales de venta y marketing.

Por ejemplo, otra acción importante que toda empresa debe tener en mente, es mantener a tus clientes informados, transmitiendo un mensaje de tranquilidad: a través de tu web, de tus redes sociales o enviando un emailing. Incluyendo información sobre las medidas que se están tomando, si la situación está afectando a envíos previstos y cómo se están gestionando. Esta comunicación es vital para que tus clientes sepan que sigues trabajando.

El servicio de atención al cliente debe ser prioritario en estos momentos, ante esta situación no se trata de desvanecerse como tienda o negocio físico, todo lo contrario se trata de ofrecer más alternativas a los clientes, facilitándoles los procesos y adaptándose a sus necesidades, Envíos a domicilio, devoluciones o recogidas en la tienda física son alternativas que, bien utilizadas, aportarán un gran valor añadido al negocio.