Actualmente es común escuchar que el marketing tradicional está obsoleto y que es el marketing digital lo que de verdad funciona. Nada más lejos de la realidad, ya que el uso de ambas corrientes va a depender de las necesidades de cada negocio así como de los objetivos que se quieran alcanzar.

Por una parte, el marketing tradicional se enfoca principalmente en las ventas, centrando sus mecanismos de acción sobre el producto o servicio y sus canales de acción son los medios convencionales como las ventas directas, prensa, radio, televisión, ferias y exposiciones, anuncios o materiales impresos (material P.O.P), patrocinio.

Mientras que el marketing digital, se basa en usar las técnicas más adecuadas dentro del medio digital para desarrollar una comunicación directa y personal con los usuarios. Sus canales de acción son todos aquellos que se pueden encontrar en internet como redes sociales, e- mail marketing, motores de búsquedas entre otros.

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Un ejemplo claro de constante innovación y adaptación son las estrategias que empresas como Amazon, han mostrado a sus competidores en estos tiempos, en que la permanencia de sus clientes es gracias a la experiencia que tienen en cada compra, la cual va desde que el shopper inicia su recorrido en el sitio web, hasta que tiene el producto en sus manos.

En este sentido, al igual que un PDV, la experiencia de compra también juega un papel fundamental al momento de ofrecer un servicio online de venta. Tal como sucede en establecimientos, el cliente busca que se le atienda rápidamente, sin pretextos, con soluciones y que tenga a la mano la posibilidad de comprar lo que en una tienda física no existe quizá, o sí con un precio mayor. 

Si bien es cierto que en la actualidad el marketing digital se encuentra en pleno auge, por su interconectividad y la creciente presencia de usuarios en las redes sociales, esto no significa que el marketing tradicional esté perdido o no funcione, más bien podemos afirmar que una combinación acertada de ambas estrategias puede ofrecer excelentes resultados, en dirección de una experiencia global.